7 consejos para refrescar a tu perro en verano, y cosas que NO debes hacer

Cuando aprieta el calor, todos buscamos maneras de aliviarnos. Pero nuestros perros no tienen las mismas herramientas que nosotros: no sudan como lo hacemos los humanos y regulan su temperatura, en gran parte, a través del jadeo.

Por eso, en verano es fundamental tomar medidas para ayudarles a mantenerse frescos y evitar golpes de calor, que pueden ser peligrosos e incluso mortales.

En este artículo, desde criador canino Las Damas, te damos 7 consejos sencillos y efectivos para refrescar a tu perro durante los meses de calor y 3 cosas que deberías evitar a toda costa. Porque su bienestar depende también de lo que no hacemos.

7 formas de mantener a tu perro fresco en verano

1. Agua fresca siempre disponible

Parece obvio, pero es lo primero que debe estar controlado. Asegúrate de que tu perro siempre tenga acceso a agua limpia y fresca, tanto en casa como cuando salís de paseo. Si vais en coche o de excursión, lleva un bebedero portátil y ofrécele agua con frecuencia, incluso si no la pide.

Como truquito puedes añadir unos cubitos de hielo al bebedero (si a tu perro le gusta) o colocar un cuenco en la sombra para que el agua no se caliente rápido.

2. Evita las horas de más calor

Entre las 12:00 y las 18:00, las temperaturas pueden ser peligrosamente altas. Durante esas horas:

  • Evita paseos largos.
  • No hagas ejercicio con tu perro.
  • No lo dejes expuesto al sol.

Lo ideal es sacar a tu perro a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando el suelo no quema y el aire es más fresco.

3. Refresca su cuerpo con agua

Puedes mojarle suavemente con una esponja o pulverizador en zonas como:

  • Patas
  • Vientre
  • Cuello y axilas

También puedes dejar una pequeña piscina en el jardín o terraza para que se moje cuando quiera. Si tu perro no es muy amigo del agua, puedes probar con una toalla húmeda sobre el suelo o una alfombra refrigerante.

4. Ofrécele snacks helados

Los helados caseros para perros son una forma divertida y segura de refrescarlos. Puedes congelar:

  • Yogur natural sin azúcar
  • Caldo de pollo (sin sal ni cebolla)
  • Trozos de fruta apta (como plátano, manzana o sandía sin pepitas)

O simplemente congela parte de su pienso habitual con agua o caldo para que lo lama como si fuera un polo.

5. Asegúrate de que tiene sombra

Ya esté en el jardín, en casa o en la terraza, tu perro necesita una zona protegida del sol para descansar. Una sombrilla, una carpa, una cama elevada o una zona bajo techo pueden marcar la diferencia.

Ojo, recuerda que las casetas cerradas no son buena opción en verano, porque acumulan calor y dificultan la ventilación.

6. Revisa el suelo antes de pasear

Un truco sencillo: pon tu mano o el dorso del pie descalzo sobre el asfalto o la acera durante 5 segundos.

Si te quema, también le quema a él. Los perros pueden sufrir quemaduras en las almohadillas muy fácilmente.

En esos casos, busca zonas de tierra, césped o sombra o considera usar botines protectores si es necesario.

7. Cepíllalo con frecuencia (pero no le rapes)

Eliminar el pelo muerto ayuda a que su manto transpire mejor. Pero ojo con raparlo demasiado, sobre todo si tiene doble capa (como los nórdicos o los pastores). Su pelaje actúa también como protección frente al calor.

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Consulta con tu veterinario o peluquera canina sobre el mejor mantenimiento según su tipo de pelo.

3 cosas que NUNCA deberías hacer para «refrescar» a tu perro

Aunque queremos lo mejor para ellos, a veces cometemos errores bienintencionados que pueden poner en riesgo su salud. Estas son 3 cosas que nunca deberías hacer para intentar refrescar a tu perro, por muy buena que parezca la idea.

1. Dejarlo con el ventilador apuntando directamente

Dejarle puede parecer refrescante, pero los perros no sudan como nosotros: no eliminan el calor por la piel, sino principalmente a través del jadeo. Un ventilador directo no les ayuda tanto como creemos, y si el aire es muy frío o constante, incluso puede provocar molestias respiratorias o musculares. Mejor busca una zona fresca y ventilada, pero sin corrientes directas.

2. Mojarlo con agua muy fría de golpe

Parece una buena idea meterlo en agua helada cuando lo ves acalorado, pero puede ser contraproducente. Los cambios bruscos de temperatura pueden causar un shock térmico. Si lo vas a bañar, usa agua fresca pero no helada, y empieza por las patas.

3. Obligarle a caminar o correr si está jadeando

Jadear es su forma natural de enfriar el cuerpo. Si está jadeando intensamente, no lo fuerces a seguir. Parar, buscar sombra y ofrecerle agua debe ser tu prioridad. Y si el jadeo va acompañado de debilidad, encías muy rojas o babeo excesivo, consulta con urgencia: puede ser un golpe de calor.

Nuestros perros confían en nosotras para estar seguros. En verano, eso significa anticiparse, adaptar rutinas y observar señales de alerta. Con un poco de atención diaria, podemos ayudarles a disfrutar del buen tiempo sin riesgos.

Y si tienes dudas, consulta siempre con tu veterinario o con una profesional del comportamiento canino: no hay mejor plan veraniego que uno compartido con tu mejor amigo… feliz y fresco.