Los perros, al igual que los humanos, tienen sus miedos y sus fobias. Todos conocemos de sobra sus comportamientos cariñosos y sus manifestaciones de alegría y gratitud. Pero ignoramos en gran medida ese otro lado menos visible, compuesto de miedos, amenazas y manías. Por ello, es fundamental comprender qué son las fobias y cuáles son los principales miedos de nuestros peludos.
¿Qué son las fobias de los perros?
Entre los perros, muchos acontecimientos pueden producir también comportamientos a simple vista incomprensibles en las mascotas. Ahora bien, conviene distinguir desde el principio lo que supone miedo en el perro y lo que representa una fobia.
- El miedo es algo sencillo de explicar, por qué surge en el peludo como una respuesta dictada por su instinto de supervivencia ante una situación que considera amenazadora.
- La fobia, en cambio, es un miedo desmedido a situaciones que, objetivamente, no representan una amenaza real. Aquí influyen diversos factores, entre los que se pueden destacar el haber vivido una experiencia negativa bajo determinadas circunstancias, factores genéticos o una falta de socialización temprana.
Los miedos y las fobias, sin embargo, presentan en los perros un comportamiento muy similar. ¿Cómo lo puedes notar? Puede traducirse en actos de agresividad, ademanes destructivos, fuertes ladridos y babeo fuera de lo habitual.
A continuación, te mostramos los 5 miedos más habituales que podemos encontrar en los perros:
Tipos de miedos y fobias en los perros
1. Miedo a los ruidos
Es lógico que los perros se asusten de los ruidos, puesto que nosotros mismos nos damos muchas veces un susto cuando escuchamos un petardo o un trueno.
Para ellos el miedo a los fuegos artificiales, a las tormentas y a los ruidos fuertes e imprevisibles, generalmente, se puede magnificar porque no saben de dónde vienen y se sienten desprotegidos. Incluso cuando saben de dónde proviene se asustan.
Por ejemplo, uno de los objetos más temidos por los canes es la aspiradora por el ruido que produce. Esta fobia se encuentra dentro del lote de miedos a los electrodomésticos ruidosos como la lavadora, la batidora o el secador.
Para remediar este miedo muchas veces solo basta con apartar el objeto de su vista o apagarlo. En otras ocasiones esto no es posible y hará falta una exposición gradual para que vaya entendiendo que no pasa nada.
2. Miedo a quedarse solo
También existe la ansiedad por separación. Las mascotas que padecen este tipo de estrés tienden a exhibir un comportamiento destructivo o ladran hasta el punto de molestar a los vecinos tan pronto como sus dueños salen de casa.
Si tu peludo tiene este tipo de conducta, una de las cosas que puedes hacer para intentar que se quede más tranquilo cuando te vas es pasar más tiempo con él al aire libre, dar largos paseos, jugar y darle mucho cariño.
Después de haber dado el paseo, puedes hacer más para ayudarle a crear un estado de seguridad en su entorno cuando este se queda solo. Te preguntarás cómo hacerlo.
Existen difusores con la copia sintética de la feromona canina que libera la madre para apaciguar a la camada, solamente tienes que enchufarlo en la zona donde vaya a estar el perro. Pero, no olvides consultar con tu veterinario sobre su uso y aplicación.
3. Miedo al veterinario
Seguro que alguna vez te has visto en la puerta de la clínica veterinaria tirando de la correa de tu mascota y está con cara de pánico evitando entrar. Esto suele pasar sobre todo después de las vacunas o alguna inspección previa de oído que le haya molestado. El perro la relaciona con una experiencia negativa y ya no quiere ir más.
Este miedo se puede solucionar llevando a tu mascota un par de veces más al veterinario solo para que se familiarice con la consulta sin que pase nada. De esta forma, puede que la próxima vez vaya más relajado.
4. Miedo a los extraños
¿Tu mascota no se deja tocar por extraños? ¿Ladra a todas las visitas que van a tu casa por primera vez? ¿Suele tener miedo a los hombres? El miedo a los extraños puede ser un problema difícil de superar, ya que es complicado enseñar a un perro a aceptar a todas las personas nuevas que se acercan.
Por ello, es muy importante socializarlo desde que es un cachorro, y dejar que este se acerque a todas las personas por su propia voluntad, no lo obligues nunca o se volverá en tu contra.
5. Miedo a las escaleras
Este temor es más habitual de lo que parece y los dueños se suelen dar cuenta cuando sus mascotas se acercan más despacio de lo habitual a los escalones o incluso, si estos se quedan parados sin poder avanzar.
Este miedo casi siempre se debe a la falta de exposición a los escalones cuando son cachorros, que es la etapa donde relacionan subir y bajar como un juego.
Y recuerda, si alguno de estos miedos se presenta en tu mascota de forma desproporcionada, desde Las Damas, te aconsejamos que los consultes con tu veterinario, ya que puede ser que tu perro necesite ayuda de un profesional para superarlo.