¿Cuándo necesito un seguro para perros? ¿Cómo contratar uno?

Todo lo referente al seguro para perros es algo bastante lioso y más ahora, pues nos encontramos ante un cambio de ley que afectará a la contratación de los seguros y que no sabemos bien en qué momento se publicará al estar en fase de borrador.

Por eso, te vamos a contar cuándo contratar un seguro para perros teniendo en cuenta la ley que está vigente en este momento.

El caso del País Vasco y Madrid

Empezamos con estas dos comunidades que tienen una ley distinta al resto, ya que si vives en una de ellas debes tener un seguro para perros que cubra la responsabilidad civil. La obligación es independiente del tamaño de tu mascota.

Esto significa que según la Ley 4/2016 de Protección de los Animales de Compañía de la Comunidad de Madrid y el Decreto 101/2004 del País Vasco, tu perro (aunque sea un chihuahua de menos de dos kilos) debe disponer de una póliza con independencia de su peso y su raza.

¿Y en el resto de Comunidades Autónomas?

El resto de comunidades se rige por la Ley 50/1999 de 23 de diciembre sobre el Régimen Jurídico de la Tenencia de Animales Potencialmente Peligrosos, a la que se añadió el Real Decreto 287/2002.

Las razas que están dentro de esta ley son las siguientes:

  1. Akita Inu
  2. Rottweiler
  3. Staffordshire Bull Terrier
  4. Dogo Argentino
  5. Fila Brasileiro
  6. American Staffordshire Terrier
  7. Pit Bull Terrier
  8. Tosa Inu

Recalcamos que te tienes que regir por esa ley ahora mismo, pero que la actual está ya en borrador por lo que solo es cuestión de meses que se cambie.

Además, algunas Comunidades Autónomas han añadido razas a la lista, de manera que te puedes encontrar con que tu perro que en un sitio no es potencialmente peligroso sí lo es en una provincia vecina de otra comunidad.

La ley también es un tanto ambigua, por lo que cualquier perro musculoso de más de 20 kilos y de tamaño grande se puede incluir dentro de estas razas aunque sea un mestizo.

¿Qué cubren?

El seguro para perros del que estamos hablando, tanto cuando es obligatorio para las razas PPP como para todas ellas es de Responsabilidad Civil.

Eso significa que ni tú ni tu perro estáis cubiertos por esa póliza, que sirve para indemnizar a las personas que sufran tanto daños materiales como personales.

Un ejemplo muy típico lo vemos cuando tu mascota muerde a una persona o a otro perro. En esta situación el seguro se hará cargo de la indemnización que tengas que pagar, gastos médicos, gastos veterinarios si la víctima de la agresión es un animal, etc.

También sirve para daños materiales, como cuando el perro tira una moto aparcada o debido a que ha cruzado la calle suelto y a toda velocidad provoca un pequeño accidente de tráfico en el que los coches quedan dañados.

¿Cómo contratar uno?

Ahora estás al tanto de cuándo contratar un seguro para perros así que ahora vamos a ver cómo lo tienes que hacer, ya que a veces ya posees esta cobertura sin saberlo.

La mayoría de los seguros de hogar tienen una cobertura para las mascotas de la vivienda que se encarga de la responsabilidad civil, sobre todo si el perro no está considerado PPP, aunque también se puede incluir en estos casos pagando más.

Si no tienes seguro de hogar o quieres uno específico para tu perro la inmensa mayoría de aseguradoras venden pólizas de responsabilidad civil a precios muy asequibles, por lo que puedes acudir a tu mediador de seguros de confianza.

Por la red también es posible contratarlos, y de hecho ya existen comparadores para que encuentres uno al mejor precio sin la necesidad de moverte de casa en ningún momento.

También se puede contratar un seguro de salud

Aunque cuando hablamos de un seguro para perros siempre se piensa en la Responsabilidad Civil, en muchas aseguradoras ya se ofrecen pólizas de salud semejantes a los que ofertan para los humanos.

Ya sabrás que los precios de los veterinarios son muy altos, de manera que estas pólizas están destinadas a que las facturas sean más asumibles si acudes con tus animales a las clínicas concertadas.

Hay una enorme variedad de ofertas, pero lo que se suele hacer es pagar una cuota anual con la que tenemos un techo de gasto en el veterinario durante ese periodo, de manera que nos reembolsan las consultas, operaciones, etc., hasta esa cantidad.

Es cierto que las pólizas más comunes nos obligan a ir a clínicas concertadas, pero si pagamos un poco más podemos contratar una que nos reembolsa los gastos de nuestra clínica habitual hasta el límite pactado.

No está muy extendido, pero es un modo de tener la tranquilidad de que ante cualquier imprevisto vas a poder tratar a tu perro aunque no pases por un buen momento económico.

Dependiendo de la aseguradora, es posible contratarlo junto con el seguro de Responsabilidad Civil, por lo que podrás obtener un precio ventajoso por ambos.