¿Perro macho o hembra? ¿Qué ejemplar adquirir? Te sacamos de dudas

Si estás pensando en tener un perro y no sabes si decantarte por un macho o una hembra, en este artículo vamos a sacarte de dudas explicándote los comportamientos, cuidados y ventajas e inconvenientes de ambas partes.

Comportamiento de los perros macho

Cuando hablamos de un perro macho tiende a pensarse en un comportamiento más agresivo, nervioso o difícil de controlar que en las hembras, pero esto no es tan sencillo como parece, ya que hay que atender a su instinto.

El can macho tiene como objetivo marcar y defender el territorio en el que se encuentran, de manera que puedan espantar a otros perros. De esto deriva el posible comportamiento complicado de los machos, sobre todo en su juventud, pues experimentan la necesidad de dejar claro su rango y ello puede pasar por pelearse con otros perros.

Si el perro que vas a adquirir es de una raza dominante, es fundamental que prestes atención a su educación y socialización con otros peludos, ya que hay ocasiones en las que las posibles peleas adquieren forma de juego, con la finalidad de entrenar para grandes peleas, de darse el caso (como decimos, así se experimenta su instinto).

En cuanto a su instinto de marcar, observarás que un perro macho orina en múltiples ocasiones durante los paseos: ya sea en árboles, ruedas de coche, esquinas de las casas? No obstante, si das una buena educación a tu mascota evitarás que intente orinar en lugares que ocasionen daños a terceros, como las paredes de las casas. Puedes darle una chuche cuando orine en los árboles y regañarlo cuando lo haga en este tipo de sitios.

Comportamiento de los perros hembra

En el desarrollo y crecimiento, las perras experimentarán el celo, lo que debes tener en cuenta si te decantas por un can hembra. El primer celo de una hembra puede llegar entre los seis y doce meses de vida, que es cuando adquieren su madurez sexual. Tras este primer celo, solo tendrán un celo o dos al año. El celo de una perra pasa por 3 fases:

  • Proestro. La perra atrae a los machos con sus feromonas: es la época en la que sus óvulos están madurando, y por lo tanto se acercan sus días de fertilidad. En esta fase nuestra mascota puede manchar y echar gotas de sangre, cantidad que difiere en cada ejemplar. Las perras de algunas razas limpian su propia sangre instantáneamente, por lo que ni observarás sus manchas, pero puede que otras razas necesitan de protecciones como pañales en este periodo que durará, generalmente, un máximo de 10 días.
  • Estro. En esta fase es recomendable supervisar a nuestra perra en los paseos, y especialmente usar una correa para poder controlarla, ya que es un momento en el que las perras se guían por su instinto y podrían hasta no prestarnos atención. Se trata del momento en el que la ovulación tiene su máximo esplendor, y nuestra mascota solo querrá encontrarse con un macho (incluso nada de juegos o chuches de recompensa). Algunas hembras tratarán de marcar el territorio, e incluso no querrán relacionarse con otras hembras.
  • Diestro. A finales de la fase de Estro notaremos que nuestra mascota está más relajada, al haber pasado la fase de calor en la ovulación. La fase Diestro se da si tras su celo la perra no se ha quedado embarazada, momento en el que podrían experimentar un embarazo psicológico. Si es así, notaremos algunas cosas como que lame sus juguetes o intente preparar un nido para sus cachorros, pero normalmente es una conducta relajada (si notas un comportamiento agresivo, es recomendable que lo consultes con un profesional veterinario).

Entonces, ¿sería mejor un perro macho o hembra?

Si tras conocer los comportamientos de ambos sexos sigues teniendo dudas, te contamos algunos aspectos que pueden ayudarte a terminar de tomar una decisión sobre tener un perro macho o hembra.

Cariño y juegos

Cuando hablamos de cariño y afectividad, los machos suelen dar más que las hembras. Sobre todo, es una diferencia notable con los niños, ya que las hembras experimentan un comportamiento más cuidadoso que los machos, que los consideran una compañía perfecta para pelear. Si cuentas con hijos o hijas, una hembra tendrá más respeto y cuidado. Asimismo, los machos conservan las ganas de jugar a medida que van siendo más ancianos, aunque es algo bastante común también entre las hembras.

No olvides de que se trata de líneas de comportamiento generales, ya que hay ejemplares en los que estas formas de ser se invierten o igualan.

Tamaño y peso

Los perros macho suelen tener más peso que las hembras, pudiéndose dar una diferencia de hasta 10 o más kilos entre un perro y una perra. Hay razas en las que no encontraremos diferencias notables, como en las razas pequeñas tipo chihuahua, pero si adquieres una raza mediana o grande lo más probable es que tu perro presente más musculación y peso que tu perra.

Perros tapados con una manta